Mallkini

 

En la provincia de Azángaro en Puno, en pleno corazón del Altiplano, se descubre un paisaje de desolada belleza, salpicado de ichu, de piedras y de nobles eucaliptos. En esas pampas de aire frío viven 4.000 alpacas protegidas por el rancho Mallkini: un santuario natural dirigido por el Grupo Michell, que es inspiración y materia prima de una nueva marca que lleva su nombre; Mallkini es una línea de ropa en alpaca sustentable y responsable, con un fuerte contenido social y pensada para un consumidor más joven.

Nos encargaron el interiorismo de las tiendas en las que teníamos que lograr un término medio entre lo conceptual y lo comercial. Así que volvimos al rancho en busca de respuestas. Miramos su paisaje para sacar la paleta de colores; la tienda debía ser como una casita serrana, cálida, que te invita a pasar y a quedarte. Las lámparas tejidas en fibra natural; las paredes con textura, trabajadas artesanalmente con arcilla y terracota. Usamos palos de eucalipto como parte de la estructura de los muebles; bancas tejidas hechas a mano, y alfombras y mantas para hacer más placentera la espera. Todo el mobiliario y los textiles fueron hechos por Puna. Completamos la idea con el counter de piedra porosa y con un mural, con una foto del rancho.

No solo era importante que todo se vea bien: también tenía que comunicar el aspecto social de Mallkini, que se ha propuesto ayudar en la educación de los niños de la zona y que dona parte de sus ganancias a la escuela Mirasol. Por eso incluimos la frase Rethink Alpaca y un texto con el manifiesto de la marca: era importante que toda esa información esté a la mano, para que la decisión de comprar no sea solo porque te gustó la ropa, sino porque entiendes que el diseño (en todo sentido) tiene un propósito.